12 Mejoras Gratuitas para el Tráfico

Por Federico Cartín Arteaga, Economista y Máster en Planificación Urbana
Principal y Co-Fundador, SUM Consulting

Pocas cosas nos enervan más a los costarricenses, en particular a aquellos en áreas urbanas, que el caos vial. Automóviles, buses, furgones, camiones de reparto, trenes, motociclistas, ciclistas y peatones somos todos usuarios y testigos de un caos frustrante en la vía pública. Es claro que existe un déficit importante en infraestructura, demarcación, transporte público y cultura de movilidad. Todas ellas, imperativos para un mejor ordenamiento funcional y eficiente en alas a mejorar nuestra calidad de vida. Existen múltiples formas de abarcar el cambio de cultura urbana y de comportamiento en público. Me permito rescatar algunas políticas que podrían aliviar el problema.

1.     Eliminar espera en colisiones. Escenario clásico en Costa Rica: esperar hasta dos horas para que llegue la Policía de Tránsito y el seguro, independientemente de la magnitud del choque. Más de un rasguño de búmper es sujeto a un excesivo trámite que obliga a las partes a permanecer en lugar sin mover los automóviles a expensas de todos los demás usuarios viales. En una era en que la mayoría de las personas tienen celulares con cámara fotográfica, esto debería poderse resolver en dos minutos y hacerse la declaración ex situ. Una fácil simplificación legal.

2.     Mejorar los partes de parqueo. Pese a que en Costa Rica sí se hacen partes por parqueo indebido, su observancia es para efectos prácticos, nula. Como ejemplo, en el 2014 en la ciudad de Toronto, se efectuaron casi 2,5 millones de partes por parqueo indebido, dejándole a la ciudad casi CA$105 millones en ingresos. Con la cantidad de guachis subempleados en este país, se abre la puerta para darles un trabajo digno como oficiales de parqueo y resolver la sistemática violación a las zonas de parqueo, parqueo en aceras y en lugares para personas discapacitadas. Esto no es solo una manera gratis de mejorar el tráfico, sino una utilitaria para los gobiernos locales.

3.     Crear partes peatonales. Si bien existe un déficit de cruces, puentes y aceras apropiadas para peatones, existe también negligencia de parte de los transeúntes al no cruzar en las esquinas ni utilizar aceras, cruces y puentes peatonales. El caminar en la calle habiendo acera, abalanzarse desde una avenida peatonal teniendo el derecho de vía el automóvil deben ser ofensas sancionables. Se ponen en riesgo a ellos mismos, a sus niños y a otros. Una gran cantidad de países en el mundo tienen legislación y la policía tiene también la potestad de amonestar a los peatones. Ojalá esto se acompañe de educación ciudadana.

4.     Parquear en sentido correcto. Esta es una práctica nociva para el buen orden y funcionamiento vial que es irrespetada por civiles y autoridades de igual forma. Si manejar contra vía es ilegal, ¿cómo se permite el parqueo en sentido contrario? Esto es importante ya que entorpece el parqueo paralelo y el egreso a la vía en sentido opuesto. Esto es mucho más crítico en las noches ya que los reflectores (situados tras el carro) no son visibles por automóviles de frente. ¡Ni qué decir de ser encandilado por un carro en su su propia vía! 

5.     Observar campo en intersecciones. Pocas cosas son más frustrantes que ver la luz tornarse verde y no poder continuar porque un autobús o automóvil decidió no esperar a que hubiera campo después de la intersección para proseguir. El mismo principio aplica en intersecciones de tres puntos y/o sin luz o aquellos virando a la derecha o izquierda atravesando sus cuatro ruedas. El incentivo a avanzar se desprende muchas veces para impedir que aquellos en sentido perpendicular viren a la derecha en rojo impidiendo el avance de los que tienen derecho a vía. Esto puede resolverse limitando el cruce a la derecha en rojo cuando hay autos esperando la vía. Aunque la legislación ya lo tipifica, el cambio cultural y su observancia deben ser imperativos, en particular por parte de y frente a autoridades de tránsito.

6.     Delimitar las paradas de buses. Si bien en muchos casos existen lunetas para autobuses, múltiples veces no se usan, o al no haber luneta, los choferes se detienen en el carril sin si quiera orillarse. Inclusive, los buses paran en lugares que no son oficialmente paradas. Esto debe ser una violación grave y punible. Asimismo, las paradas deben colocarse después de la intersección y no antes para asegurarse que haya visibilidad de aquellos viajando en sentido perpendicular.

7.     Eliminar giros a la izquierda en horas pico. En vías primarias, los cruces a la izquierda en horas pico de la mañana y tarde deberían ser prohibidos. Esta simple política puede hacer una gran diferencia en la eficiencia del transporte.

8.     Establecer la Ley del Zipper. Una simple cortesía multiplicada puede hacer una gran diferencia al aplicarse colectivamente para un sistema mayor. La del ley zipper es simple: cada carro da espacio a uno su frente cuando hay un cuello de botella - de más a menos carriles-, en vías de acceso o a salidas de parqueos en momentos de congestión vial. Si se aprecia esta simple amabilidad el flujo generalizado mejorará.

9.     Limitar parqueos y accesos frente a vías primarias. La discontinuidad vial prácticamente elimina la eficiencia de nuestras calles. En autopistas, como la 32, deben cerrarse los accesos informales cada 100 metros como si se tratara de una calle local. Las intersecciones y las calles paralelas deben ser los únicos accesos a propiedades aledañas a una autopista. De igual manera en vías principales, deben restringirse los parqueos, sino bien eliminar, los parqueos perpendiculares a la vía pública para garantizar la eficiencia de la vía de autos así como la seguridad peatonal: política de diseño urbano que debe regular cualquier nuevo desarrollo.

10.  Establecer horarios de distribución urbana. Las calles principales y centros de ciudad se podrían descongestionar tremendamente si los horarios de distribución de insumos comerciales se hiciera pre o post horas pico, prohibiendo la entrega de mercadería entre 6 y 9 am y de nuevo entre 4 y 7 pm. Esta política es común en múltiples ciudades del mundo y se maneja como una política de zero tolerancia, es decir, las multas son altas y frecuentes. De igual forma, los horarios nocturnos, muchas veces no permitidos a los transportistas, representarán un ahorro en tiempo y combustible para las empresas.

11.  Establecer centros de distribución. Nuestras calles estrechas no están diseñadas para que furgones o camiones grandes circulen en ellas. Sus giros y virajes son tremendamente disruptivos a la circulación vial aparte de bloquear el paso cuando se estacionan o hacen descargas. En el centro de la ciudad y en vías secundarias o terciarias su acceso debiera ser hasta prohibido. En varias ciudades, como Dublín por ejemplo, se han establecido estrategias para Heavy Goods Vehicles o Vehículos de Carga Pesada (de cinco ejes o más). Con ello no solo se establecen horarios no permitidos durante el día sino que se proveen rutas alternas para el trasiego de bienes así como depósitos en la periferia de ciudad para que vehículos más livianos redistribuyan en la red vial más compacta. 

12.  Retrazar rutas de autobuses como cuadrículas. Uno de los problemas en Costa Rica es la alta duplicidad de trayectos de buses y la forma concéntrica del sistema. Retrazar las rutas como cuadrículas facilitará el trayecto de las personas y su entendimiento lógico del sistema (no solamente de una u otra ruta). Esto también reducirá los cambios de dirección perpendiculares que son difíciles para autobuses grandes. Aunado a esto, las rutas de buses intracitadinos deben permanecer fuera del casco central lo que hará también más factibles las propuestas de autobuses de tránsito rápido (BRT, por sus siglas en inglés) y/o trenes ligeros de la Ciudad de San José y la propia limpieza de la urbe.

Sin ser exhaustivas ni profundizar en cada una de estas políticas de ordenamiento vial, la implementación de estas 12 propuestas no solo son una necesidad, sino que mejoraran profundamente nuestra cultura y experiencia urbana: seamos peatones, corredores, ciclistas, pasajeros o conductores. Nuestra actitud, voluntad y disciplina colectiva tienen la posibilidad de afectar más profundamente nuestras urbes y dar paso a una Costa Rica mejor.